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Sal e Hipertensión

Sal e Hipertensión - Blog para AdelgazarLa sal, llamada últimamente “el asesino silencioso”, es un compuesto formado por cloro y sodio, 1 gramo de sal (ClNa) = 0,4 gramos de sodio. El sodio es un elemento fundamental para el organismo, pero en su justa medida. En  España se calcula que consumimos entre 10-15 gramos de sal diaria, cuando nuestra necesidad diaria son 4 gramos. La OMS no recomienda consumir más de 6 gramos al día. Por todos es conocida la relación directa del exceso de sal y la hipertensión arterial, esta relación fue sugerida por Kempner, que uso dietas bajas en sodio para el tratamiento de la hipertensión  y logro mejorías de las cifras tensionales. Mas adelante el famoso experimento de las ratas de Dahl  pudo demostrar que hay hipertensiones sensibles y no sensibles al consumo de sal. Al no tener medios para detectar dicha sensibilidad los médicos optan por aconsejar la reducción de sal en todas las hipertensiones, ya que dicha recomendación no implica daño alguno al paciente. También se recomienda reducción de peso, restricción de alcohol y modificación de lípidos en la dieta como prevención de los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular.
Hay que tener en cuenta que no basta con reducir la sal de cocina, sino que se deben evitar los llamados “alimentos con sal oculta” como: salazones, conservas, embutidos, pates, ahumados, encurtidos, quesos curados, precocinados, frutos secos salados, salsas comerciales, concentrados de caldo, sopas de sobre, aguas gasificadas, snacks, etc. es importante como siempre leer las etiquetas de los alimentos para saber cuanto sodio tiene el alimento en las lista de ingredientes y descartarlo si fuera preciso, además de buscar nuevas recetas que incluyan alimentos con poco sodio. También debemos suprimir aquellos medicamentos que contengan sodio, como por ejemplo el bicarbonato.
Existen diferentes alternativas a la sal como por ejemplo las especias, hierbas aromáticas, el ajo, la cebolla, el limos, etc. además de existir varias sales aptas para hipertensos en el mercado, aunque siempre debemos preguntar a nuestro medico cual seria la mas adecuada para nuestro caso, y solo las suelen recomendar cuando la hipertensión es muy severa.

Una correcta educación del paladar desde la infancia potenciando el gusto de los alimentos evita más adelante un cambio de hábitos más costoso, aunque el sentido del gusto se va adaptando poco a poco con el tiempo a las comidas sin sal.

Noelia Martín Sánchez
Técnico Especialista en Dietética y Nutrición

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