Todos sabemos que el desayuno es la comida más importante del día, ya que viene después de muchas horas de descanso y sueño durante las que nuestro organismo se ha estado reparando y no ha ingerido ningún alimento.

Al despertar, necesitamos ese aporte energético que reactive las funciones corporales y cerebrales que siguen dormidas: el desayuno repone los niveles de glucosa, fuente de energía de nuestro cuerpo.

Gran número de estudios demuestran que las personas que no desayunan suelen tener más sobrepeso que las personas que toman un desayuno nutritivo. Además, realizarlo adecuadamente reduce el hambre durante el día, permitiendo evitar comer en exceso.

Comenzar el día con un desayuno completo y equilibrado puede influir de manera muy positiva a un mejor rendimiento físico y psíquico durante el resto de la jornada.

Para tomar un desayuno saludable, debemos tener en cuenta que:

  • Algunos de los nutrientes básicos más beneficiosos para nuestro organismo son las vitaminas, el hierro, el zinc y el calcio, entre otros minerales.
  • Debemos incluir lácteos, fruta y cereales integrales sin azúcares añadidos.
  • Dentro de nuestro desayuno, no es aconsejable meter bollería industrial u otros azúcares simples como zumos de fruta que no sean naturales, mermeladas o cremas de chocolate.

Pavo y queso fresco

  • Es conveniente sustituir las grasas saturadas de alimentos como la mantequilla y las margarinas por otras gasas grasas poliinsaturadas, como el aceite de oliva extra virgen.
  • No debemos olvidar incluir proteínas en nuestro desayuno como pavo, de vez en cuando jamón serrano o también queso fresco.
  • No desayunar una sola vez sino dividirlo en uno principal y uno más ligero a media mañana.

El equipo Adelgar