El verano ya llegó y la fruta refrescó:

Estamos en los últimos días de la primavera y con muchas ganas de recibir al verano y con él a ¡Sus frutas! El verano es la estación del calor y del sol por excelencia. Por suerte, es una época con gran variedad de frutas. Y como la naturaleza es sabia, en la temporada de estío, las frutas destacan por sus cualidades refrescantes. Son una muy buena opción para hidratarse y un gran aliado para comer sano y ligero.

Las frutas y verduras contribuyen a nuestra salud y bienestar y esto, se puede notar, entre otras cosas en nuestra piel y en nuestro cabello. Las frutas de verano, además de por su poder hidratante, destacan por su sabor dulce y colores vivos (Aportan pigmentos con acción antioxidante que nos ayudan a mantener el sistema inmunitario en buenas condiciones). Así que son un aliado indispensable para lucir saludables por dentro y por fuera.

Las frutas de verano mes a mes:

  • Entre Mayo y Julio podemos disfrutar de las cerezas, pero se hacen desear y nos acompañan por poco tiempo, hasta finales de Agosto. ¡Aprovecha para disfrutar ahora de ellas! Destacan por el poder antioxidante de sus pigmentos. España es uno de los países que más cerezas produce y exporta en el mundo.
  • A finales de primavera aparecen los albaricoques, que se mantendrán hasta Septiembre. Son ricos en potasio y en vitamina A. El albaricoque no soporta larga conservación porque sigue madurando una vez cosechado.

En esta misma época llegan los arándanos, que vienen para quedarse, pues ¡Los podremos comprar hasta diciembre! Entre los frutos rojos del verano, tenemos la frambuesa, la grosella y las moras. Son frutos silvestres delicados de color rojo o morado, con un gusto un poco ácido. Son muy recomendables por sus propiedades: Contienen fibra, potasio y vitamina C, también pigmentos antioxidantes (las antocianinas) que tienen poder antiséptico y previenen las infecciones urinarias. Al tratarse de una fruta muy delicada y perecedera, es conveniente guardarla en un envase llano, sin amontonarla, y consumirla lo antes posible.

  • En Junio tenemos las ciruelas. Las hay de color rojo y amarillo. Son una fuente importante de fibra reguladora del tránsito intestinal. También son ricas en potasio, y las moradas contienen unos pigmentos (las antocianinas) de las que ya hemos hablado.
  • Durante todo Julio se recolecta alguna variedad de pera, como la pera limonera, y en agosto, la blanquilla. Es una fruta con un alto contenido en agua y fibra. También contiene potasio y taninos. Es curioso pues podemos encontrar peras de invierno o verano según su requerimiento de frío para madurar.
  • Un clásico del verano son los melocotones y nectarinas. Es la fruta con más carotenos (pro-vitamina A) y también contienen fibra y potasio. La nectarina aporta vitamina C. Una señal de que se encuentra en un grado óptimo de maduración es cuando la última mancha verde torna en un tono amarillo, y si desprende un aroma suave y afrutado.
  • Los reyes del verano son el melón y la sandía. Podemos disfrutar de ellas a partir de Junio y se pueden comprar hasta Septiembre, o más adelante si son de invernadero. El mejor momento del melón es Julio, y nos refresca todo el verano. Ambas son frutas ricas en agua. También contienen potasio y antioxidantes. En el caso del melón, tenemos los carotenos, y en el de la sandía, el licopeno, que le da el color rojo.
  • En Agosto, la higuera da los primeros frutos, las brevas. A partir de Octubre volverá a proporcionar frutos y entonces les llamamos higos. En los dos casos se trata de una fruta rica en azúcares, fibra y antioxidantes.
  • A finales de verano se empiezan a recoger las primeras uvas que podremos disfrutar hasta Octubre y manzanas, que nos acompañarán bien entrado el Otoño (Hasta Diciembre) Las uvas aportan también vitaminas entre las que destaca la vitamina B1 y minerales como el hierro y el magnesio. Por su parte las manzanas l ser una importante fuente de vitaminas A, B y C. Aportan una gran cantidad de nutrientes que mejoran nuestra piel. ¡Se ha llegado a sostener que alargan la vida!

En cualquier caso una alimentación sana y de temporada sí es una buena manera de alargarnos la vida o por lo menos ¡Alegrárnosla ¿No creéis?