Para el aumento del volumen labial existen en el mercado dos tipos de productos: los implantes permanentes y los no permanentes. Los que pertenecen al primer grupo (p. ej el gel de poliacrilamida) tienen la ventaja de ser muy duraderos en el tiempo, por lo que apenas necesitaremos retoques, y la desventaja, como cualquier prótesis definitiva, de que pueden ocasionar rechazo o reacciones inflamatorias a medio plazo y a largo plazo el desplazamiento o deterioro que pueda sufrir el producto por el paso del tiempo.

Los implantes no permanentes de ácido hialurónico, sin embargo, son muy seguros y aunque requieren un mantenimiento en su aplicación, estarían muy indicados cuando no estamos seguros del resultado que queremos y también como paso previo antes de un implante permanente, ya que la hidratación que aportan prepara la mucosa labial para recibir con más facilidad otros productos. No obstante, cualquiera que sea la opción que elijamos, es importante ser realista con las expectativas, tanto en lo referente al volumen a inyectar como en lo referente al cambio que ello va a suponer en el global de nuestra fisonomía.

Es por esto que es muy importante ponerse en manos que profesionales con experiencia que nos aconsejen lo que mejor resultado nos va a proporcionar y lo que se va a adaptar mejor a cada persona por su edad, fisionomía, características de la piel, tamaño natural de los labios, etc. En nuestra Clínica especializada Adelgar podemos asesorarle sobre cómo puede realizarse esta técnica.