En el año 1946 la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió el concepto de salud como “Estado completo de bienestar físico, mental y social, y no solamente como la ausencia de afecciones o enfermedades”. Es decir, tenemos que trabajar por encontrarnos en completo bienestar y no sólo por no sufrir ninguna dolencia. Hay una gran diferencia entre estar relativamente sano y sentirse repleto de salud, algo que sólo podemos hacer si trabajamos nuestra alimentación y hacemos el ejercicio necesario.

Aunque se recomienda realizar actividad física, entrenamiento, mantenimiento… etc a todo tipo de personas, no existe la forma exacta de conocer la actividad  física que cada persona debe realizar, ya que depende de la edad, patologías, estado psicofísico, y, sobre todo, tiene que ser satisfactoria y moderada para que poco a poco se convierta en una rutina diaria. 

La actividad física no debe confundirse con el ejercicio. La actividad física es planeada, estructurada, repetitiva y siempre con un objetivo; fortalecer huesos, músculos y sistema cardiovascular; potenciar relaciones sociales, mantener una buena forma física y mental (liberando serotonina, y activando el cerebro), mantener un peso adecuado…
Se conoce como actividad física a cualquier movimiento corporal intencionado y que produce gasto de energía. Además, se ha observado que la inactividad física sigue siendo un factor de riesgo en cuanto a la mortalidad mundial, por lo que hay que incentivar y motivar desde pequeños, para evitar riesgos sobre la salud.

Ventajas de la actividad física.

Como ventaja principal, ayuda a mejorar la agilidad, la flexibilidad y la energía, lo cual previene y trata enfermedades degenerativas o crónicas. Además es muy recomendable como complemento para la pérdida de peso, ya que se quema grasa más deprisa; si es esta la finalidad, debe de ir acompañada de una alimentación correcta y equilibrada.

Previene la artritis ya que mantiene flexibles las articulaciones y cartílagos, aumenta el tono y la fuerza de los músculos, a la vez que se oxigenan, previene el deterioro de los huesos y aumenta la densidad de los mismos.

Favorece la circulación sanguínea, disminuye la coagulación en los vasos sanguíneos, reduce la presión sanguínea por lo que el corazón, venas y arterias se encuentran protegidas.

El oxigeno se mantiene durante más tiempo en los pulmones, ya que los músculos respiratorios tienen mayor resistencia.

Mantiene el cerebro sano y libera hormonas como son las endorfinas (producen sensación de bienestar), serotonina (mejora el humor y el sueño) y adrenalina (regula el ritmo cardíaco).

Disminuye los niveles de colesterol, los problemas de ansiedad y estrés, y ayuda a regular la menstruación.

Desventajas de la actividad Física.

Aparición de lesiones músculo-esqueléticas, si no se hace un calentamiento previo y estiramientos después de la actividad física.

Obsesión por realizar actividad física, lo que provocaría agotamiento físico y psíquico.

– Trastornos alimenticios y deshidratación en la propia actividad en personas obsesionadas con la pérdida de peso, ya que puede suponer una pérdida de masa muscular.

En conclusión, tan solo unos minutos de actividad física a diario, pueden ayudarte a mejorar el estado de salud física y mental. Siempre realizándolo de manera moderada y conociendo las capacidades personales, y sobre todo, llevando una buena alimentación.

El equipo Adelgar