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El sobrepeso y la obesidad infantil afectan a un tercio de los niños y adolescentes en España. Descubre qué podemos hacer para evitar la obesidad infantil.

¿Cómo podemos evitar la obesidad infantil?

Cerca del 35 % de los niños y adolescentes españoles presentan sobrepeso u obesidad. Así lo refleja Estudio PASOS (Physical Activity, Sedentarism and Obesity of Spanish youth, elaborado y presentado por la Fundación Gasol en noviembre de 2019. La cifra es realmente alarmante puesto que implica a más de un tercio de la población con una edad comprendida entre los 8 y los 16 años.

Este mismo estudio ha puesto de relevancia que el 14 % de los niños y adolescentes padecen obesidad infantil y un 24 % presentan obesidad abdominal. Tal y como indica el propio informe, “la obesidad infantil es una epidemia a nivel mundial que puede condicionar en gran medida la salud física, psicológica y social de quien la padece”.

España es líder europea en lo que a obesidad infantil se refiere. Nuestro país se sitúa en la 4ª posición en el ranking de obesidad y sobrepeso en niños con edades comprendidas entre los 5 y los 10 años, y en el 2º puesto en niñas de la misma franja de edad.

Lo más grave de todas estas cifras es que se trata de un problema de salud poco reconocido, aún a pesar de las graves consecuencias que puede tener para el desarrollo de la sociedad. ¿Cómo afecta la obesidad en los niños y cómo podemos evitar la obesidad infantil? Vamos a dar las principales claves.

¿Cómo afecta la obesidad infantil en los niños?

La obesidad infantil es un problema de salud que se da cuando un niño está muy por encima de su peso saludable de acuerdo con su edad y estatura. El sobrepeso y la obesidad hacen mella en la salud de los más pequeños tanto a corto como a largo plazo.

En primera instancia, esta enfermedad puede provocar presión arterial y colesterol altos, ambos factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares. Por otro lado, los niños con obesidad tienen mayores riesgos de ser intolerantes a la glucosa, mostrarse resistentes a la insulina y presentar diabetes tipo 2.

Asimismo, el exceso de grasa corporal aumenta las posibilidades de presentar problemas a nivel gastrointestinal (hígado graso, cálculos biliares y reflujo gastroesofágico), respiratorio (asma o apnea del sueño), musculoesquelético, articular, dermatológico e incluso neurológico.

Más allá, la obesidad infantil o el sobrepeso en edades tempranas pueden incidir en la autoestima del niño o de la niña, derivando en problemas más graves como la ansiedad o la depresión. Tampoco podemos olvidar el estigma social que sufren quienes padecen de sobrepeso hoy en día.

A largo plazo, los niños y adolescentes que han padecido obesidad infantil tienen más probabilidades de ser adultos con sobrepeso y obesidad, potenciando con ello los riesgos de sufrir afecciones graves de salud como enfermedades cardíacas o cáncer.

¿Cómo podemos evitar la obesidad infantil?

Para saber cómo podemos evitar la obesidad infantil debemos fijarnos en las causas que hay detrás de este problema de salud. Si conseguimos llegar hasta la raíz del asunto, nos resultará más sencillo luchar contra esos kilos de más que pueden amenazar el bienestar y la felicidad de los más pequeños.

  • La falta de actividad física aumenta la obesidad infantil

    El Estudio PASOS revela que tan solo el 36 % de los niños y adolescentes dedican un mínimo de 60 minutos diarios a realizar algún tipo de actividad física. En contraposición, la población infantil pasa más de 3 horas al día delante de una pantalla, una cifra que se dispara durante el fin de semana cuando están expuesto al uso de las pantallas durante más de 4,5 horas al día. La realidad es que la vida sedentaria es una de las principales causas del sobrepeso y la obesidad infantil.

  • ¿Qué podemos hacer al respecto?

    Animar a nuestros hijos a que muevan su trasero del asiento para quemar grasas y restar calorías al cuerpo. En definitiva, motivarles a salir a la calle, al campo o al parque para que corran, jueguen y desarrollen su creatividad alejados de los dispositivos electrónicos.

    Esta es una tarea que no solo compete a los padres sino también a la propia sociedad y a la comunidad educativa en general. Hay que promover el ejercicio físico tanto en el tiempo escolar como en el horario extraescolar.

  • La falta de sueño incide en el aumento de peso

    No dormir todo lo que el cuerpo necesita incide en el aumento de peso. Sí, dormir mal engorda desde que somos niños. Esto tiene que ver con la grelina y la leptina, dos hormonas encargadas de controlar el apetito y la sensación de saciedad que trabajan mientras descansamos.

    Las directrices de la National Sleep Foundation son claras respecto al sueño de los niños y adolescentes, que debe oscilar entre las 8 y las 10 horas diarias en función de la edad. Sin embargo, el Estudio PASOS ha detectado que tan solo un 60 % de la población analizada cumple con las horas de sueño recomendadas.

  • ¿Qué podemos hacer al respecto?

    Asegurarnos de que niños y adolescentes descansan el tiempo suficiente. Limitar el uso de pantallas en horario nocturno para evitar que resten horas de sueño al reloj, o modificar los hábitos nocturnos adelantando la hora de la cena para acostarse antes son consejos que ayudarán a prevenir la obesidad infantil y el exceso de peso.

  • La falta de una dieta saludable impide adelgazar

    Las verduras, las frutas y los cereales están cediendo el paso en nuestras neveras a los productos procesados, los ultraprocesados y las bebidas azucaradas. Y esto es un completo error. Cada día nos alejamos más de la dieta mediterránea y nos acercamos a hábitos de alimentación perjudiciales para nuestra salud con la consecuencia directa del aumento de peso.

    De nuevo, el Estudio PASOS es meridiano al respecto: cerca del 32 % de los niños y adolescentes desayuna bollería industrial, un 23 % comen en un restaurante fast food al menos una vez por semana, y un 22 % consumen chucherías y dulces varias veces al día.

  • ¿Qué podemos hacer al respecto?

    Sencillamente, limitar el acceso a los alimentos “prohibidos” en una dieta e inculcar el consumo de alimentos sanos y saludables. Enseñar a los niños a comer bien es posible y, si tienes dudas o no sabes cómo atajar el problema de la obesidad infantil o el sobrepeso, desde Adelgar nos ponemos a tu servicio.

En nuestra clínica de adelgazamiento en Madrid disponemos de un método específicamente diseñado para tratar el sobrepeso y la obesidad en niños y adolescentes.

Pide una consulta y estudiaremos tu caso. Recuerda que tratar y prevenir la obesidad infantil es clave para asegurar el futuro de nuestros hijos.

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